¿Cómo cazar a los mejores clientes?

BANNER Caza

El coto de caza más grande del mundo es Internet. Es en él donde tienes la posibilidad de aumentar exponencialmente la cartera de clientes de tu empresa. En este ámbito, las comunicaciones publicitarias adquieren un nivel de segmentación nunca antes imaginado en los medios de difusión tradicionales. Pero… ¿sabes cómo gestionar esta potente arma, creando beneficios para tu empresa? Nosotras te lo explicamos paso a paso.

En primer lugar, nos preguntaremos qué es eso de la segmentación. Se trata, ni más ni menos que de dirigir tu mensaje publicitario a un público lo más acotado posible. Esto no significa llegar a menos gente, sino llegar sólo a la gente que nos interesa. Pongamos un ejemplo, llevado al formato papel: ¿De qué nos sirve destinar un buen pastizal en publicidad y llegar a cientos de personas con una campaña de reparto de flyers masiva para vender, supongamos, ropa para bebé, si un 80% del público que los reciba no son padres o madres? Es entonces donde surge la necesidad de crear una estrategia, un pensar para después actuar. Con este truco no sólo llegaremos a quienes realmente puedan estar interesados en nuestros productos o servicios, sino que nos ahorraremos un dinerillo.

El primer paso, por tanto, siempre será definir nuestro objetivo teniendo muy en cuenta a qué tipo de público nos dirigimos, lo que se conoce como target (término inglés que significa objetivo y tiene su origen en lo que se conoce en castellano como el blanco de la diana). Para ello debemos plantearnos algunas preguntas, muchas de las cuales deberán ser específicas según tu tipo de producto o servicio. Nosotros te ofrecemos unas cuantas líneas genéricas para definir y acotar al máximo tu target:

  • Rango de edad ideal: Recuerda que no hablamos del consumidor final, sino de quien adquirirá nuestro producto o servicio. Volviendo a los bebés, si vendemos pañales, no podemos definir nuestro público en un rango de edad de entre 0 y 4 años. Por mucho que sean los peques los que finalmente lleven los pañales, son las madres y (cada vez más) padres jóvenes los que se sitúan en el blanco de la diana.
  • Sexo: Parece una trivialidad, pero resulta de vital importancia definir el sexo mayoritario de nuestro target según qué estamos vendiendo. Esta variable influirá de una manera muy significativa en el estilo de nuestro mensaje. No nos dirigiremos de la misma manera a una consumidora potencial de perfume que a su homólogo masculino. Por suerte o por desgracia, los estereotipos que marcan las diferencias entre ambos sexos exigirán adaptar nuestro mensaje a lo que el público en cuestión solicita: ¿Potencia y vigor, o inocencia y delicadeza? Tengamos en cuenta que no siempre se cumplirán dichos estereotipos, pero por regla general tenemos la obligación (si queremos llegar a un público mayor) de adaptarnos a las tendencias de masas.
  • Nivel socio-económico: Hoy en día, por culpa de (o gracias a) la crisis económica, la población está sufriendo una transformación en detrimiento de la clase media. Sí, aquel soñado estatus social al que un jugoso porcentaje de la población española había conseguido escalar durante los años del “bienestar”. Pero la publicidad, como muchos otros ámbitos, es un sistema cambiante, que se adapta continuamente a las exigencias del entorno social. Es por eso que hoy en día, dado que las clases sociales cada vez se alejan más unas de otras, resulta necesario adaptar nuestras comunicaciones comerciales según el poder adquisitivo de nuestro target.
  • Nivel cultural: Esta variable también ha sufrido una importante transformación en los últimos años. En este caso, la culpa ha sido de la proliferación de Internet y el acceso universal, fácil y barato a todo tipo de información. La sociedad ha pasado a ser un ente formado, curioso y ávido de más y más información. Digamos que hoy en día resulta muy difícil tomar el pelo a un cliente. Es más probable que ellos te lo tomen a ti, y que siempre haya algún listillo que resulta saber mejor cómo debes hacer tu trabajo que tú mismo. Por tanto, nos tocará tener muy en cuenta este detalle y fabricar nuestro mensaje mediante un código que se adapte al nivel cultural de nuestro target.

Este tipo de variables te ayudarán a definir tu público objetivo, pero deberás tener en cuenta que no son más que variables objetivas. Lo que de verdad te ayudará a conocer a tu público serán los datos subjetivos, pero éstos ya dependerán de tu producto o servicio y de tus intenciones comunicativas.

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Aun así, ¿necesitas ejemplos?

Volvemos a embarcarnos en el ámbito online. Actualmente las redes sociales nos proporcionan una cantidad de información suculenta sobre nuestros públicos hasta niveles insospechados. Desde su color favorito hasta su opinión sobre el último disco de Coldplay. Desde dónde vive o dónde veranea hasta la marca y modelo de su coche o de su último smartphone.

Si sabemos buscar e interpretar adecuadamente toda esta información, o simplemente si hacemos uso de las herramientas que la propia red nos proporciona para ello, tendremos la oportunidad de segmentar nuestro público al máximo nivel, con lo que nuestras comunicaciones publicitarias conseguirán tener un objetivo más claro, una estrategia mejor desarrollada y, muy posiblemente, unos resultados más acertados.

Ya lo tengo claro: conozco a mi consumidor ideal. ¿Cuál es el siguiente paso?

A partir de este momento empieza la tarea de desarrollar un briefing, es decir, un proyecto de lo que será nuestra campaña. En él, dejaremos constancia de cómo hemos conformado nuestro tipo de público ideal, cuál es nuestro objetivo y cuáles son los medios y herramientas de los que haremos uso para llegar a él. Tras ese estudio, es cuando verdaderamente podremos empezar a actuar. Y dónde mejor que en el ámbito online, al que cada vez más personas tienen acceso, y en el que la información se dispersa inmediatamente y de manera exponencial como si de un virus comunicativo se tratara. ¿De dónde crees que surgió la tendencia de las famosas campañas virales?

Si te viene grande todo esto, recuerda que las agencias publicitarias y los expertos en comunicación online estamos aquí para ayudarte. En Plagi somos profesionales en este mundillo y sabemos lo que hacemos. Si prefieres delegar esa tarea en alguien con experiencia, puedes contactar con nosotras o conocer más posibilidades en nuestro apartado de Servicios para empresas.

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